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Las cinco regulaciones

     Para que el Tai Chi, el Qi Gong, y otras prácticas internas lleguen a ser realmente efectivas, consiguiéndose obtener todos los beneficios que estas pueden aportar, se hace necesario un correcto aprendizaje de sus técnicas, así como la comprensión de sus principios y de los conceptos filosóficos en los que se sustentan. Dentro de estas técnicas, principios y conceptos se hace imprescindible el conocimiento, y correcta puesta en práctica, de las llamadas cinco regulaciones: regular el cuerpo, regular la respiración, regular la mente, regular la energía, y regular el espíritu. Por regular se entiende realizar ajustes mediante determinadas técnicas con el objetivo de optimizar el funcionamiento del organismo. Las regulaciones, o ajustes, deben ser guiados de manera consciente, en un principio poniendo toda la atención en ello. Más tarde, con la práctica, se llevaran a cabo de manera inconsciente y natural.

    - Regular el cuerpo Tiao Shen “调身”: Regular el cuerpo significa que este se encuentre lo mas cómodo y relajado posible, en la postura en que se encuentre. Se debe conseguir que este correctamente alineado, relajándolo o tensándolo en el nivel adecuado durante la práctica, de modo que se facilite el paso del Qi en vez de complicarlo. El cuerpo y la mente se relacionan mutuamente, por lo que si el cuerpo no está relajado, no será posible que la mente-intención Yi “意” este calmada, y por tanto el Qi “氣” tampoco circulara correctamente. La relajación del cuerpo se produce mediante la guía consciente de la mente Yi, por tanto primero se debe serenar esta. La mente racional Yi, también se encarga de calmar previamente a la mente emocional Xin “心”. Para aprender a regular el cuerpo se recomienda empezar por posiciones estáticas y cómodas, como puede ser la postura de Wu Ji, para después ir trabajando en posturas más exigentes como el Ma Bu. Finalmente, conseguida la regulación del cuerpo en posiciones estáticas, esta se debe poder mantener también en movimiento. La regulación del cuerpo pasa por varias etapas durante su aprendizaje. Primero se aprende a simplemente encontrar una postura cómoda y natural, que no produzca tensiones musculares. En esa posición se relaja la mente y el cuerpo sigue esa relajación. Con la mente Yi se trabajan las percepciones corporales. Después se sigue el proceso con la relajación de los músculos y tendones. Para ello la mente Yi debe estar lo suficientemente relajada y consciente como para sentir el estado de los mismos y poder relajarlos si fuese necesario. El ultimo nivel de relajación, el más profundo y difícil, es el que alcanza a los órganos internos y a la piel.

    - Regular la respiración Tiao Xi “调吸”: La calidad del aire, así como un correcto suministro de oxigeno a través de la respiración, es indispensable para gozar de buena salud. Mediante una correcta respiración se conseguirá llegar a un estado de relajación, de manera que la mente se pueda serenar y el Qi distribuirse por el cuerpo. Mejorar el proceso respiratorio se convierte en una herramienta de salud y de calidad de vida. Aprender a regular la respiración permite obtener la suficiente esencia Jing “精” del aire. Una correcta respiración va a depender de la relajación de determinadas partes del cuerpo, por lo que no se podrá llevar a cabo si antes no se ha conseguido regular el cuerpo. La primera fase en el aprendizaje de la regulación consiste en hacer que la respiración sea tranquila y uniforme. Después de haberlo conseguido se avanza para que la respiración sea más profunda, suave, ligera y prolongada. Para lograr esto, una vez más, se hace imprescindible el uso de la mente Yi. La mente ha de ser previamente regulada, ya que si la mente está intranquila, las emociones Xin están perturbadas y por tanto no será posible tener una respiración relajada, lo cual también afectara a la circulación del Qi. Así pues antes de regular la respiración, se tiene que haber regulado la mente emocional Xin “心”. Existen numerosos métodos para regular la respiración, unos más básicos (respiración natural, pectoral, abdominal) y otros más avanzados y muy difíciles de realizar (respiración corporal, de la piel, embrionaria). Para poder llevar a cabo de manera eficaz la regulación de la respiración se han de tener en cuenta los siguientes factores: Poder estar en silencio y tranquilidad. Respirar con delicadeza. Respirar con profundidad. Prolongar la respiración, pero sin contener el aire. La respiración debe ser suave, continua, lenta y uniforme. Aprender a regular la respiración ayuda posteriormente con la regulación del cuerpo y de la mente. Regulando el cuerpo, la mente y la respiración, se conseguirá llegar a regular el Qi.

    - Regular la mente Tiao Xin “调心”: Según los budistas los sentimientos se generan por la querencia a las emociones: felicidad, ira, amor, odio, deseo… Estas emociones continuamente producen pensamientos que pueden llegar a afectar a la capacidad de decisión, al estado de ánimo y finalmente a la salud. Para poder llegar a un estado de relajación y percepción interior de las cosas, se hace preciso que la mente emocional este tranquila. El proceso de regulación de la mente Xin “心”, implica la participación activa de la mente racional Yi “意”. Yi debe de controlar a Xin, solo así se consigue la relajación emocional y física. La utilización consciente de la mente racional permite detener la actividad de pensamientos perturbadores, llevando a estados de ánimo tranquilos, relajados y ligeros. Regular la mente sirve para posteriormente regular el Qi. Se han desarrollado muchos métodos para lograr regular la mente. Aunque realmente el objetivo final es llegar a regular de forma natural, es decir, sin ser consciente de que se está regulando. Algunos métodos empleados son: Detención de los pensamientos: se utilizan diferentes técnicas para mantener la mente neutral y así poder evitar que surjan sucesivas cadenas de diferentes pensamientos. Observación de los pensamientos: este método centra la atención en un objeto que aparece en la mente. Este objeto es la fuente que permite concentrarse para estar tranquilo y estable, venciendo a las emociones.

    - Regular la energía Tiao Qi “调氣”: Una vez se ha conseguido regular el cuerpo, la respiración y la mente, es cuando se puede empezar a trabajar en la regulación del Qi “氣”. Si el flujo del Qi queda estancado las personas enferman, mientras que si su flujo es normal y constante se conserva un buen estado de salud. En el Tai Chi o en el Qi Gong, cuando se desea movilizar el Qi primero se debe generar un pensamiento o una visualización hacia dónde dirigirlo. Es decir, la mente intención Yi “意” se debe utilizar para dirigir el Qi. Yi interacciona con Qi y siempre va por delante de este. Por tanto se hace necesario entrenar la mente racional de manera que sea capaz de poder saber el estado del Qi y como movilizarlo. Existen muchos métodos que permiten regular el Qi. Estas técnicas varían dependiendo del objetivo de regulación que se quiera llevar a cabo, ya que se puede trabajar el Qi para las artes marciales, para la salud o para la elevación espiritual. Independientemente de esto lo primero que se debe saber es si se cuenta con el suficiente nivel de Qi para poder llegar a regularlo. En caso contrario habría que aplicar métodos para incrementar el Qi en el cuerpo, de manera que se llenen los ocho vasos y se permita su correcta circulación por los doce canales a niveles adecuados. Algunas de las técnicas más conocidas empleadas para regular el Qi son: Las ocho piezas del brocado, El deporte de los cinco animales o El tratado del cambio del musculo/tendón. Los masajes, las dietas, los golpes suaves en determinadas zonas del cuerpo y otros ejercicios físicos con movimientos específicos que proporcionan masajes en los órganos internos, también son empleados con el objetivo de regular el Qi del cuerpo.

    - Regular el espíritu Tiao Shen “调神”: Practicar sin espíritu es practicar con un pobre ser interior. Hay que nutrir el Shen para conseguir crecer y mejorar como personas. Shen está fuertemente interrelacionado con Yi y con Qi. Si la mente racional Yi “意” es fuerte, entonces el espíritu Shen “神” estará equilibrado. Y si el Shen es elevado, entonces el Qi “氣” será fuerte y fácil de dirigir a voluntad, ya que Qi es gobernado por Shen. Regular el espíritu se consigue mediante cuatro etapas: elevar el Shen, mantener el Shen en su sede, coordinarlo con la respiración y usarlo para dirigir el Qi. Elevar el espíritu se consigue mediante el uso de Xin y de Yi. Con Xin “心” es más fácil que con Yi, pero se corre el riesgo de que Shen se vuelva confuso y abandone su sede. Mediante Yi se necesita más paciencia y perseverancia, pero el Shen se volverá más fuerte y concentrado que con Xin. Una vez se ha conseguido elevar el espíritu, el siguiente paso es conseguir que no se disperse y permanezca en su sede. Hacer permanecer el Shen es más difícil que elevarlo. Se precisa de un control mayor por parte de la mente racional Yi y una correcta regulación de la mente emocional Xin. Solo con las emociones controladas y la mente en paz y equilibrio se conseguirá mantener el Shen en su sede. De esta forma se podrán alcanzar estados elevados de consciencia. La siguiente fase, una vez que el Shen está elevado y controlado, es coordinarlo con la respiración, de modo que el Qi pueda ser dirigido con mayor eficacia. La última etapa de la regulación del Shen consistirá en combinarlo con el Qi, de modo que este circule y se distribuya por el cuerpo del modo más eficiente.

    Así pues para poder conseguir los mayores beneficios derivados de la práctica continuada de cualquiera de los diferentes métodos energéticos, es necesario comprender, interiorizar y poner en práctica todos estos fundamentos teóricos. Para ello se requiere de mucha paciencia, perseverancia, y voluntad. Con paciencia, práctica perseverante y bastante voluntad, se irá mejorando y consiguiendo poco a poco alcanzar todas estas metas. Comprender las cinco regulaciones permitirá practicar con concepto y conseguir progresar considerablemente.