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La fitoterapia china

         La fitoterapia es uno de los métodos terapéuticos más importantes empleados por la medicina tradicional china, junto con la acupuntura, la moxibustión, el masaje Tui Na, la dietética o las practicas físicas como el Tai Chi, el Qi Gong o el Dao Yin. La fitoterapia es también conocida como herbolaria, e incorpora ingredientes de todas las partes de las plantas como las hojas, las flores, las raíces o los vástagos. A pesar del término (fito “planta” o herbo “hierba”), en la elaboración de formulas de la fitoterapia china se pueden utilizar ingredientes tanto de origen animal (huesos, caballitos de mar, cuernos de rinoceronte,…) como mineral (talco, yeso, jades, piedra pómez,…) o humano (cabellos, placenta,…). Hoy en día se están sustituyendo algunas sustancias de tipo animal por plantas que tienen acciones similares, dado que algunos de estos animales son especies en peligro de extinción. Las recetas se componen de diversos ingredientes que potencian los efectos terapéuticos, al mismo tiempo que evitan las posibles consecuencias adversas. La utilización eficaz de la fitoterapia por parte de terapeutas cualificados, ha sido un remedio muy eficaz como tratamiento de un gran número de enfermedades desde hace miles de años en China.

    El uso de plantas como remedio medicinal se remonta a los orígenes de la humanidad y las primeras civilizaciones de hace miles de años. Investigando y experimentando con las plantas y las hierbas que se desarrollaban en su medio ambiente, los seres humanos aprendieron cuales de ellas resultaban dañinas o beneficiosas en su uso. Se han encontrado numerosas evidencias del empleo de hierbas medicinales en restos arqueológicos y en textos de las diferentes culturas que poblaban la tierra en eras remotas (egipcios, mayas, griegos, mesopotámicos,…). En cuanto a la civilización china, se le atribuye a Shen Nong (uno de los personajes mitológicos de los llamados Tres Augustos y Cinco Emperadores) el “Clásico de las raíces y hierbas del Divino Granjero” (Shen Nong Ben Cao Jing, “神農本草經”), libro en el que se ordenan las hierbas descubiertas por él, y probadas consigo mismo, según su tipo y rareza, que fue crucial para el desarrollo de la medicina china. Otro de los libros médicos más completos y exhaustivos de la historia de la medicina tradicional china es el Ben Cao Gang Mu “本草綱目”, también conocido como “Compendio de Materia Médica”, escrito por Li Shizhen (1518-1593) durante la dinastía Ming. Se trata de un texto farmacéutico de 53 volúmenes y más de 2 millones de caracteres chinos, que contiene todas las plantas, animales, minerales y objetos que supuestamente tienen propiedades medicinales.

    La medicina tradicional china está muy vinculada con la filosofía taoísta, centrada en alcanzar la longevidad y la virtud en armonía con las fuerzas de la naturaleza. Los taoístas basaron sus creencias en las leyes que rigen el universo o macrocosmos, creando así un sistema teórico sustentado en la investigación y la observación. Llegaron a la conclusión de que el cuerpo humano es un microcosmos que se rige por las mismas fuerzas y que las normas de la naturaleza tienen la misma validez en el. La salud y la enfermedad quedan pues sujetas a este orden natural y por tanto la aplicación de la medicina se baso en estas reglas y relaciones con validez universal. En la clasificación herbaria se aplico este marco teórico, en concreto la teoría del Yin y el Yang, la teoría de los cinco elementos, y la de los canales o meridianos, con el fin de restablecer la armonía y el equilibrio interior del cuerpo. Continuamente se fueron incluyendo nuevas hierbas, al mismo tiempo que, mediante la observación de los efectos terapéuticos, se fueron aplicando nuevos usos en las ya conocidas.

    Se emplean diversos métodos para la clasificación de las hierbas en la fitoterapia china, según sus funciones, características y la acción que tienen en el organismo. Estas propiedades se relacionan y complementan entre sí. Una combinación precisa de estas cualidades suele ser lo adecuado en una prescripción médica. Los métodos de clasificación son los siguientes:

    - Las cuatro naturalezas (四氣 ó 四性): Se refiere al restablecimiento del equilibrio interno del paciente aplicando la teoría del Yin y el Yang. El concepto taoísta del Yin y el Yang está presente en todas las cosas, incluido el cuerpo humano. En un cuerpo sano, la relación entre estas dos fuerzas cambia constantemente, pero se mantiene el equilibrio. En el caso de que este equilibrio se pierda es cuando surge la enfermedad. Las cuatro naturalezas son: frío (Yin extremo), tibio, neutro (o cálido) y caliente (Yang extremo). Se seleccionan las hierbas adecuadas para contrarrestar la carencia de una de las cuatro naturalezas (debilidad del Yin o del Yang). Por ejemplo: los problemas relacionados con el frío, como los resfriados o los dolores reumáticos, se tratan con hierbas calientes, mientras que la fiebre u otra enfermedad que implique calor, se tratan con hierbas frías.

    - Los cinco sabores (五味): Asociados con el modelo de los cinco elementos, que relaciona las sustancias básicas: agua, madera, fuego, tierra y metal, con las estaciones, los puntos cardinales, los colores, los órganos del cuerpo, las emociones y los sabores. Los cinco sabores son acre, dulce, amargo, ácido y salado, que se corresponden respectivamente con el metal, la tierra, el fuego, la madera y el agua. Y a su vez con los órganos: pulmones, bazo, corazón, hígado, riñón. Y las vísceras: intestino grueso, estomago, intestino delgado, vesícula biliar y vejiga urinaria, respectivamente. Cada elemento activa o limita aquéllos con los que está conectado en el modelo. Por ejemplo: Las hierbas dulces ayudan a drenar la humedad, tonifican, relajan y moderan la acción de otras hierbas. El gusto amargo disipa o reduce el calor, y seca las secreciones. El salado purga y ablanda las masas duras y los nódulos. El acre genera calor, promueve la circulación del Qi y vigoriza la sangre. El gusto ácido es astringente y ayuda en la absorción de líquidos del organismo. Generalmente cada hierba tiene más de un sabor.

    - Los meridianos (歸經): Las hierbas pueden actuar selectivamente sobre cualquiera de los 12 meridianos que recorren el cuerpo (del hígado, del pulmón, del corazón, del riñón, del bazo, de la vesícula biliar, del intestino grueso, del intestino delgado, de la vejiga urinaria, del estómago, del pericardio y del triple calentador), estimulándolos para aliviar sus patologías. Por ejemplo: el mentol (de sabor acre y naturaleza fresca) está asociado al meridiano del pulmón. Estimula este meridiano y ayuda a proteger los pulmones del frío y de los constipados. El jengibre promueve la sudoración, tonifica, calienta el estomago e incrementa las defensas. Esta indicado para los resfriados, las nauseas y el vomito. Estimula los meridianos del pulmón, del bazo y del estomago.

    - Trastornos externos o internos: Otra clasificación de los remedios herbarios es la que los divide en usos para los trastornos externos o para los internos. Se entiende por trastornos externos los menores o autolimitados, como son las enfermedades gripales o los resfriados (el concepto del frío y el calor como principal explicación de las enfermedades de origen natural). Las hierbas de este tipo estimulan el sistema inmune y ayudan a mantener la temperatura corporal. Los trastornos internos se consideran más complejos y se asocian a diferentes causas que provocan desequilibrios. Las hierbas utilizadas para este tipo de trastornos son de acción más especifica e intentan estimular un determinado órgano y la recuperación de la energía vital o Qi “氣”.

    - Dirección de la acción: Las hierbas también pueden clasificarse por la dirección hacia donde se dirige su acción. Esta puede ser: ascender, descender, flotar o hundir. Las hierbas que ascienden o flotan son generalmente acres y dulces en sabor, o cálidas y calientes en naturaleza. Su movimiento es hacia arriba y hacia afuera. Promueven la sudoración, abren orificios o causan vómitos. Las hierbas descendentes o que hunden, son generalmente amargas, ácidas o saladas en sabor, o frías y tibias en naturaleza. Su movimiento es hacia abajo y hacia adentro. Promueven la orina, las heces y calman la mente.

   Mediante el conocimiento de las distintas características que sirven para clasificar las hierbas medicinales, se puede llegar a tratar de manera efectiva un determinado síntoma mediante el uso de una sola planta. Sin embargo lo normal en la fitoterapia china es la combinación de dos o más hierbas, de manera que se potencien los efectos y se mejoren los resultados sobre la enfermedad a tratar. A esta combinación de hierbas se le denomina formula. Una formula con distintos ingredientes está constituida de manera jerárquica. El ingrediente principal, o más importante, será el que tenga un mayor efecto sobre el patrón causante de la enfermedad. Los demás ingredientes, menos importantes en la jerarquía, ayudan reforzando los efectos del ingrediente principal o paliando los posibles efectos colaterales que este pudiese producir. Existe gran variedad de formas de administración para los remedios herbales. Algunas de ellas son: en bolsitas de té, en polvo, en pastillas, en grano, en tabletas o en píldoras. Así como en uso tópico en linimentos para masajes, cremas, parches o cataplasmas.

    Las formulas medicas, basadas en el diagnostico medico, deben ser especificas para cada paciente, teniendo en cuenta sus síntomas, su estado físico y mental, el clima, la dosis y otros factores. Pese a que el tratamiento individualizado es el más correcto y efectivo, para los problemas más comunes se pueden utilizar determinadas formulas genéricas. Las formulas genéricas son remedios que mezclan varias hierbas y otros ingredientes, presentándose normalmente en forma de píldoras, que se encuentran fácilmente en las farmacias de medicina tradicional. Al ser menos efectivas están recomendadas en casos de patologías poco severas. La fitoterapia constituye uno de los núcleos más importantes en los tratamientos terapéuticos de la medicina tradicional china. El uso de la fitoterapia se ha ido extendiendo también hacia los países occidentales, donde hoy día se vuelve la vista hacia los remedios naturales. El uso de las plantas medicinales como arma terapéutica ha sido demostrado por numerosos estudios científicos en todo el mundo, que avalan su eficacia para una gran diversidad de trastornos y enfermedades.