La teoría del Yin-Yang (II)



Cuando se comprende que la belleza es bella, se conoce la fealdad.

Cuando se conoce que la bondad es buena, se comprende la maldad.

Ser y no ser surgen de su opuesto.

 

Lo sencillo y lo difícil se crean mutuamente.

Lo largo y lo corto se definen recíprocamente.

Lo alto y lo bajo se acompañan uno al otro.

La voz y el sonido armonizan.

 

Lo anterior y lo posterior se suceden uno al otro.

El hombre sabio actúa en la inacción, enseña sin enseñar.

Las diez mil cosas crecen y se transforman sin cesar…”

 

(Dao De Jing – capitulo 2)

 

  

        Como ya se vio en la teoría del yin-yang (I), la energía (Qi) se manifiesta en el universo en forma de dos fuerzas alternantes, complementarias y a la vez opuestas denominadas yin y yang. Cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo. Nada aparece en estado puro y todo esta en continua transformación. Esta idea de alternancia debe ser vista tanto por una disposición espacial como por una temporal, ya que según la física el movimiento abarca necesariamente los conceptos de tiempo y espacio, cualidades que implican a su vez los conceptos de transformación y cambio. Yin y yang se encuentran en un permanente “equilibrio inestable y fluctuante”. Para que ese equilibrio se produzca una preponderancia del yang debe ir seguida de una preponderancia del yin, de modo que en la medida en que yang crece, yin decrece y a la vez yin se gesta en el interior del yang predominante y a la inversa. Cuando ese equilibrio inestable y fluctuante se rompe, sobrevienen los cambios, las mutaciones más o menos bruscas y perceptibles. El continuo cambio es la ley universal que gobierna el desarrollo de todas las cosas.

 

Ya desde tiempos remotos estas dos fuerzas son asociadas con determinadas características y se describen algunas particularidades desde una perspectiva en la que, para poder simbolizar sus distintas naturalezas, se asocian propiedades similares al agua con el yin (frialdad, oscuridad, suavidad…) y propiedades similares al fuego con el yang (caliente, brillante, brusco…). Se dispone así un principio de clasificación de conjunto en dos bandos de tendencias opuestas e interrelacionadas que se expresan en cualquier cosa o fenómeno. La teoría del yin y el yang puede aplicarse a todos los conceptos existentes, por lo que sus aplicaciones son muy extensas, como en la sociedad, en la naturaleza, en el fluir del tiempo, en las direcciones cardinales o en la medicina. En el campo de la medicina china no se ve como un enemigo a las manifestaciones de la enfermedad en un paciente, ni se las considera derrotadas cuando estas desaparecen; sino que se aprovechan para tener una noción de cómo se esta transformando el equilibrio en la salud de esa persona hasta llegar al motivo que dio origen al trastorno, en vez de contentarse con modificar las causas aparentes mas inmediatas que desencadenaron la alteración de su salud. Para la medicina tradicional china en condiciones normales el cuerpo humano mantiene un relativo balance, pero cuando este se pierde aparece el exceso o  el defecto entre el yin y el yang, lo cual es un factor causal en la aparición de enfermedades. El tratamiento pues está encaminado a normalizar o equilibrar la relación yin-yang de los órganos o funciones afectados. Yin y yang regulan el cuerpo humano, por lo que es importante vivir en armonía con las energías naturales del mundo adaptando los niveles de actividad y consumo de nutrientes a las estaciones del año. 

Mediante este punto de vista se explica la organización estructural del cuerpo humano. Anatómicamente el hemicuerpo superior es yang, mientras que el inferior es yin; el izquierdo es yang y el derecho yin; y el posterior o dorsal es yang y el anterior o ventral yin. En cualquier porción de la anatomía lo que se sitúe en posición cefálica, lateral, superficial, izquierda o dorsal, es predominantemente yang, mientras que lo situado en posición caudal, medial, profundo, derecho y ventral, es yin. En cuanto a las cualidades morfológicas, lo sólido es visto como yin (corazón, riñones, pulmones, bazo e hígado) y lo hueco como yang (estómago, intestino delgado, vesícula biliar, vejiga e intestino grueso). El sistema de meridianos también es dividido en dos, así como las actividades vitales y sustancias que nutren el cuerpo. Si el equilibrio se altera aparecen las enfermedades y si se rompe la vida llega a su fin. Algunos ejemplos de la teoría del yin-yang aplicados en el campo de la medicina son:


- La contracción del  músculo cardíaco o sístole es considerado como yang, mientras que la relajación o diástole es considerado como yin. Ambos movimientos tienen alternancia en el tiempo que se manifiesta de forma cíclica e ininterrumpida hasta el momento en el que se produce un desequilibrio que lleva a  la muerte.

- Los líquidos corporales son considerados yin mientras que la temperatura corporal yang. Un desequilibrio por pérdida excesiva de líquidos ocasiona el aumento de la temperatura haciendo aparecer fiebre o exceso de temperatura. En cambio una retención de líquidos en exceso provoca que la temperatura corporal tienda a disminuir.

- Para la medicina china el calor, como síndrome clínico yang, es sinónimo de hiperactividad, excitación, hiperfunción, etc; mientras que el frío(yin)  es visto como lo contrario: hipoactividad, inhibición, hipofunción, etc.

- La actividad funcional del cuerpo se considera yang y las sustancias que lo nutren y mantienen yin. Esta actividad requiere del consumo de cierta cantidad de sustancias para poder desarrollarse. A más actividad mas consumo mientras que  para la formación y almacenamiento de la sustancia nutritiva se requiere menos actividad funcional.

- La preponderancia del yang en la enfermedad de un paciente se caracteriza por: excitación, piel caliente y sudorosa, boca seca con la lengua roja, pulso rápido, orinas escasas y oscuras, heces secas, sed… Mientras que la preponderancia yin es vista en el paciente con síntomas como: Sujeto inhibido, palidez, piel fría, lengua pálida, pulso lento, orinas abundantes y claras, heces blandas, poca sed…

 

Para el estudio y comprensión de la medicina es indispensable pues el conocimiento profundo de la teoría del yin-yang, además de la teoría de los 5 elementos “Wu Xing”, el Dao De Jing y la relación existente entre ellas. En el texto de Lao Zi se relaciona explícitamente mediante numerosas citas al yin-yang con el Dao y los 5 elementos, lo que en términos de medicina china significa prácticamente todo. Para conocer y comprender adecuadamente el Dao De Jing, es indispensable conocer las teorías yin-yang y de los 5 elementos, y para poder abarcar yin-yang y Wu Xing en todas sus magnitudes, es necesario conocer adecuadamente el Dao De Jing. Al mismo tiempo, para poder profundizar en los principios de máxima generalización de yin, yang, los 5 elementos y Dao, es indispensable conocer lo mejor posible algunas de sus aplicaciones en la actividad práctica. Así pues para el adecuado estudio y comprensión del pensamiento médico clásico chino, no debe abordarse este a través de una organización lineal en el proceso de aprendizaje.

 

La teoría de los 5 elementos, desarrollada unos 2 siglos más tarde que el Dao De Jing, basa sus conceptos fundamentales en la filosofía taoísta, complementándola y enriqueciéndola, creando un método de organización y clasificación de la información en la medicina tradicional china. Los cinco elementos se asocian con los órganos internos, con los gustos, los sentidos e incluso con las emociones:

 

        - Madera: Órgano hígado. Víscera vesícula biliar. Sentido vista.

        - Fuego: Órgano corazón. Víscera intestino delgado. Sentido intuición.

        - Tierra: Órgano bazo. Víscera estomago. Sentido gusto.

        - Metal: Órgano pulmón. Víscera intestino grueso. Sentido olfato.

        - Agua: Órgano riñón. Víscera vejiga. Sentido oído.

 

          El Qi del cuerpo humano puede clasificarse de cuerdo con los cinco elementos y usarse para determinar tanto el estado de salud como el de enfermedad. Un buen equilibrio entre los cinco elementos significa un buen estado de salud y una armonía mental. Ya los antiguos médicos aplicaban esta teoría en su campo, ejerciendo una gran influencia en la formación y desarrollo del sistema teórico de la medicina que ha servido de guía clínica hasta el presente. Los cinco elementos representan la relación fundamental de los cambios, ya que están en continuo movimiento condicionando a la generación mutua e inhibición recíproca y en donde las fuerzas yin y yang forman un equilibrio dinámico, siendo el desequilibrio algo circunstancial pues cuando uno crece en exceso fuerza al otro a concentrarse, lo que a la larga provoca una nueva transformación. Leer y comprender el Dao De Jing es esencial para poder penetrar y para operar adecuadamente en el campo de la medicina tradicional china. Por ultimo la teoría del yin-yang es también un concepto fundamental en la medicina y propone un sistema de referencias que lo relaciona todo, es la ley de causa y efecto que se manifiesta en el universo.