El Dan Tian

         En los diferentes sistemas chinos de trabajo interno el concepto de “Dan Tian” es un punto de referencia fundamental. Se refiere a una serie de centros de energía distribuidos en determinadas zonas del cuerpo humano. En otras tradiciones como el budismo o el hinduismo son conocidos como Chakrás, y aunque el concepto es el mismo, varia en el numero de puntos existentes (se consideran siete). El término Dan Tian “丹田” es traducido como “campo del elixir”. El hideograma Tian “田” representa un campo o tierra para el cultivo, que está parcelado. Dan “” se traduce como píldora o elixir. En un principio, en la antigüedad, para los médicos chinos el cinabrio (mineral rojizo de la clase de los sulfuros, compuesto por un 85% de mercurio y un 15% de azufre, y con una simetría y caracteres ópticos parecidos al cuarzo) era visto como la materia prima de la piedra filosofal. Por ello los alquimistas lo utilizaron para preparar un elixir que, suponían, al ingerirlo aseguraba la inmortalidad. Se creía tal cosa posiblemente debido a sus cualidades como buen conservador de los huesos humanos y de las pinturas, además de ser una sustancia liquida pero a la vez metálica, como el hierro fundido, de ahí las atribuciones mágicas que se le daban. El cinabrio representaba las cualidades esenciales buscadas en la alquimia interna: flexibilidad y resistencia. Sin embargo, al contrario de lo que se creía, contiene propiedades venenosas y destructivas para la salud.

        Los maestros taoístas de antaño concibieron el organismo humano semejante a un laboratorio alquímico, compuesto de probetas, serpentines y alambiques que cumplían una serie de funciones. Consideraron que el elixir de la longevidad realmente se debía encontrar en el propio cuerpo, y lo concibieron como un horno en el que se podía purificar y destilar la energía vital o “Qi”. Los taoístas aseguraban que ese campo del elixir cuanto mas grande fuese y mejores cuidados recibiese, mejores cosechas produciría. Por tanto desarrollaron diversos métodos para lograrlo. A través de los ejercicios respiratorios, físicos y mediante la meditación, llegaron a percibir ondulaciones energéticas particularmente vibrantes en tres zonas situadas a lo largo del eje vertical del cuerpo y que cubrían las tres zonas más amplias de la estructura esquelética: abdomen, caja torácica y cráneo. Regiones alrededor de las cuales están concentradas las tres etapas del trabajo psicofisiológico. A estos tres centros energéticos y de consciencia les denominaron Dan Tian. Las técnicas que empleaban estaban encaminadas a despertar y unificar las energías de estas zonas, con el fin de encontrar el equilibrio entre cuerpo, energía y espíritu.

    Los tres Dan Tian se hallan en correspondencia con el cuerpo físico y el universo, siendo asociados cada uno con una región del cuerpo, una calidad de Qi y un nivel de consciencia. Son los centros más importantes del sistema energético humano, que pese a ser independientes, están interrelacionados entre sí. No se consideran simples depósitos de energía, sino mas bien sedes de transformaciones o mutaciones de la esencia “Jîng” “精”, la energía vital “Qi” “气” y el espíritu “Shén” “神”, llamados por los taoístas los tres tesoros “Sân Bǎo” “宝”. Se conocen como Dan Tian inferior, medio y superior. Se hayan situados a lo largo del meridiano extraordinario de acupuntura conocido como “Rèn Mài” o Vaso de la Concepción. Este meridiano discurre por la parte delantera y central del cuerpo, siguiendo un camino descendente que conecta por abajo a través de la cavidad conocida como “Huiyin” “会陰” (en el perineo), con el Vaso Gobernador “Dû Mài” “督脉”. Este otro transita por la parte posterior central de la columna vertebral, siguiendo un camino ascendente pasando por el punto “Bǎihui” “百会” (en la cúspide de la cabeza), bajando por la frente y la nariz y terminado en la parte superior del paladar. A través de la lengua se crea un circulo cerrado entre estos dos meridianos que comunica los tres Dan Tian. Este recorrido energético se conoce como la “pequeña circulación”.

        - Dan Tian inferior “Xia Dan Tian” “下丹田”: en antiguos textos se le sitúa a una distancia de unos tres o cuatro centímetros por debajo y hacia dentro del ombligo, en el centro de gravedad (por lo que la posición exacta puede variar en cada persona), en un punto llamado océano del Qi “Qi Hai” “气海”. Se le define como la residencia donde se concibe el Embrión Espiritual y el manantial de la energía humana. Los hombres guardan en el la esencia Jîng (el esperma) y las mujeres la sangre menstrual. Es considerado como el puchero alquímico donde se almacena el Qi original “Yuán Qi” “元气”. El Qi almacenado en el Dan Tain inferior se denomina Qi de agua “Shuǐ Qi” “水气”. Se le asocia con la Tierra, la cavidad pelviana y a las energías sexuales. Para los maestro de Qi Gong es la base del equilibrio de la persona, y mediante determinados ejercicios buscan activarlo y fortificarlo.

        - Dan Tian medio “Zhong Dan Tian” “中丹田”: se localiza a la altura del diafragma, en el plexo solar. Se le asocia con el pensamiento emocional “Xin” “心”, la autoestima y el ego personal. Está considerado el centro donde se produce y almacena el Qi adquirido “Hóu Tiân Qi” “後天氣”, procedente del aire respirado y los alimentos ingeridos. El Qi almacenado en el Dan Tain medio se denomina Qi de fuego “Huǒ Qi” “火气”. Como depende de la calidad del aire y la comida, este Qi puede agitar la mente y llevar a ser emocionalmente irracionales, a través de excesos, enojos, ansiedades, miedos o angustias.

      - Dan Tian superior “Shang Dan Tian” “上丹田”: se le sitúa en el cráneo, en el lugar de la fontanela. Se le asocia con el cielo, el cerebro y la conciencia. Es el que gobierna el pensamiento racional “Yi” “意”, la voluntad o el razonamiento. Su apertura permite recoger el Qi celeste “Tiân Qi” “天气” , y el cultivo del espíritu Shén. Si esta equilibrado el pensamiento es claro, creativo, consciente y con capacidad de juicio. En antiguos textos taoístas se afirma que hay un punto llamado “Xuán Pin” “玄拼” que es la residencia del espíritu, en donde se reúnen los tres tesoros San Bao y en donde se concibe el Embrión Sagrado que lleva a la iluminación espiritual.

    Las distintas formas de Tai Chi y los diferentes ejercicios del Qi Gong, se han desarrollado con el objetivo de estimular y movilizar la energía de los Dan Tian. Hay movimientos Yin y movimientos Yang, además de corresponderse cada uno con la energía de uno de los cinco elementos (tierra “Tǔ” “土”, fuego “Huǒ” “火”, madera “Mù” “木”, agua “Shuǐ” “水” o metal “Jīn” “金”) y su meridiano asociado. Por ultimo se trabajan la respiración y la meditación (estática o en movimiento) que permite conectar con la parte espiritual, elevando así el estado de consciencia. Algunos movimientos o ejercicios enfatizan mas en un Dan Tian determinado. Por ejemplo, los que se focalizan en la cintura o en la zona abdominal, trabajan principalmente el Dan Tian inferior. Determinadas respiraciones y aperturas en la zona del pecho, el Dan Tian medio. Y los movimientos que trabajan cuello o cervicales y con los brazos elevados, el Dan Tian superior. El cultivo de los Dan Tian precisa de mucha constancia y paciencia por parte de el practicante. Se deben trabajar dejando que la energía se abra camino y se manifieste por si sola, manteniendo una actitud emocional adecuada en todo momento, sin esperar ni perseguir.